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Muchas familias me escriben y me comentan que con mucha ilusión han traido un material Montessori a casa o que incluso lo han creado ellas mismas al estilo Do It Yourself, pero no saben cómo presentárselo al peque, a partir de qué edad es adecuado, cuáles son sus proósitos educativos.. etc

Por esta razón, he decidido escribir este artículo para dar diez consejos sencillos y tener a mano a modo de checklist. Además, he grabado un vídeo cortito para que puedas verlos todos de una vez ya que una imagen vale más que mil palabras, ¡toma nota y me cuentas qué tal la experiencia!

 

 

1. Elige un momento adecuado

Observa al niño para ver si está preparado. Acompáñale al lugar del ambiente (nuestro hogar o el aula), en el que se encuentra el material y pregúntale por su interés antes de hacerle la presentación.

2. Practica la atención plena

Céntrate en el momento presente y regala toda tu atención y tu tiempo al niño.

A veces en  mis cursos les explico a mis alumnos que hacer presentaciones Montessori es casi como un ejercicio de Mindfulness, estamos siempre pensando en tantas cosas que nos cuesta centrar la atención, pero es importante que pongamos toda nuestra intención en contectar con el niño y transmitirle lo maravilloso que es el material que le vamos a mostrar.

 

3. Elimina distracciones

Permite que el niño pueda centrar toda su atención en la actividad a realizar. En Montessori decimos que “aislamos la dificultad“.

Tanto si vamos a trabajar en pupitre como en alfombra o tapete Montessori debemos limpiar el espacio para asegurarnos de que el niño va a guiar su atención a la presentación del material y no otra cosa.

4. Revisa que el material esté completo

El niño debe tener a su aclance todo el material necesario para hacer la actividad así como para corregir sus propios errores.

Por ejemplo, si estamos trabajando con trasvases húmedos, lo ideal es que además de la bandeja tengamos a nuestro alcance una pequeña bayeta o esponja para cuando se derrame algo de líquido, ya que es muy probable que esto suceda y el niño o la niña debe ser capaz de corregir sus propios errores y al terminar dejar el material preparado para que pueda ser utilizado por otro compañero.

 

5. Practica los movimientos

Pon toda tu intención en la presentación y practica una y otra vez. Permite que el niño pueda fijarse en el punto de interés para así aprender y elevar el conocimiento.

En las formaciones de Guía Montessori (que es como se llama a los maestros en esta pedagogía), se debe practicar mucho con los materiales y no quedarse solo en la teoría. Además, se hacen periodos de observación en escuelas para apreciar cómo se trabaja con los niños.

Te aseguro que la primera vez que hagas una presentación a un peque sentirás una emoción muy especial. ¡Me encantará que te animes a probar y me cuentes tu experiencia!

 

6. Estudia las hojas de álbum

Respasa los detalles del material y de su presentación. Área de aprendizaje, propóstivos educativos directos e indirectos, punto de interés, control del error… En la formación como Guía Montessori confeccionamos lo que llamamos álbum de presentación, con toda esta información de cada uno de los materiales que es realmente valiosísima y se guarda con mucho cariño, porque es la base del futuro trabajo.

 

 

7. Siéntate en el lugar correcto

Piensa bien dónde vas a sentarte para hacer la presentación. No lo hagas en frente del niño porque harías efecto espejo, sino en función de tu mano dominante. Por ejemplo, como yo soy diestra me siento a la derecha del niño para que mi brazo no dificulte la visivilidad del niño.

 

8. Mantente en silencio

No hables durante la presentación. Haz los movimientos muy lentamente, para que el niño pueda fijarse en cada detalle, en cada punto de interés. Incluso en el control del error del material.

Si quieres hacerte una idea, en este enlace puedes ver cómo se presenta una caja de permanencia a un peque. 

 

9. Piensa en el sentido de tus movimientos

Realiza movimientos de izquierda a derecha y desplazándote hacia abajo, en el sentido de la escritura.

 

10. Permite que el niño descubra sus errores

Deja que el control de error hable por si mismo, y sea el niño el que lo advierta. Evita corregirle con palabras.

Los materiales Montessori son verdaderas obras de ingenio, e incorporan un propio control del error. De este modo, el niño puede trabajar con ellos de forma autónoma logrando un aprendizaje significativo.

¡Por eso hablamos de autoeducación! De verdad, merece la pena verlo.

 

Y, para poder entender todos estos consejos, nada mejor que visionar un ejemplo de cómo se hace una presentación. En este caso te comparto un vídeo de uno de los materiales más icónicos de esta pedagogía: la torre rosa, ¡espero que te guste!

 

Si te gusta el vídeo te invito a que te suscribas a mi canal de Youtube de forma gratuita, y así recibirás avisos cada vez que publique un nuevo vídeo, ¡estoy preparando muchas novedades!

http://www.youtube.com/c/TuGuíaMontessori

 

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